domingo, 22 de septiembre de 2013

A cronique du sentinel 2 parte

Segunda y última parte del relato. Junto las últimas entregas en este solo artículo Disfruten el final de la historia y espero comentarios para pasarle a mi amigo Ijaaiva.
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Mientras reposaba en la orilla, terminando de sacar el agua de mi piel antes de entrar en mi uniforme, el ánimo de los humanos parecía no mejorar, perder a un compañero siempre causa tristeza, pero para mí raza si un explorador o un guerrero murió cumpliendo con su deber es motivo de alegría, se le da un funeral, poniendo su hinkirith o su “barthar” (una lanza tribal usada por mi tribu asignada a un explorador o guerrero) en un espacio especial dentro de su pueblo. Realmente no es que en mi planeta tenga muchas superficies sólidas, así que hemos usado y colonizado nuestras lunas (las cuales también contienen grandes cantidades de agua) para los asentamientos de nuestras tribus.

Una vez terminado el descanso empezamos una búsqueda mucho más rápida, la urgencia de la seguridad y la vida de sus camaradas motivo a los humanos. Cuando les comente de las plantas carnívoras y se cuerpos vivientes gigantescos merodeando en el planeta su pesimismo pareció cambiar a un sentido del deber.

El capitán me entrego el cinturón de campaña de Zaitsev, el cual contenía una foto, un pequeño paquete de un material (conociéndolo posiblemente explosivo probablemente ilegal) y su cuchillo de campaña. Realmente nada útil teniendo en cuenta que la mayoría de su armamento aún está en la nave o lo que ha quedado de ella.

No pasaron muchos ciclos antes de encontrar incrustado en el coral otro de los cuartos de escape, se alcanzaba a notar un manchón de sangre en la puerta del mismo, al parecer perdió el impulso y cayo zancas arriba, lo primero que hicimos fue intentarlo sacar del arrecife, no pensé que esta clase de mecanismos fuese tan pesado o quizá el coral estaba intentando retenerlo en el suelo, después de varios intentos lo desatascamos de la masa rocosa.

Nerch verifico que estuviese funcionando bien y bajo la orden del capitán abrió el cuarto. En una posición bastante incómoda para dormir el sueño helado o a mi parecer, se encontraba la cabeza de “Darabin” inclinada completamente hacia su izquierda sobre un charco (de su sangre), su torso en cierta forma diagonal que no es normal en un humano; pero seguía adormilado, pese a que ya no estaba frio, sus signos vitales al parecer en orden, completamente inútil en una misión de supervivencia, como todo buen diplomático.

Su traductor universal, algunas provisiones y tela de camuflar resultaran muy útiles para el desarrollo de nuestra campaña, aún nos queda energía para continuar otro par de ciclos, los humanos lucen cansados, creo que le es difícil respirar en esta clase de ambiente. Hilly tomo su cinturón y el de Darabin, improviso una especie de mochila y se echó a este último a sus espaldas.

Aquella maniobra me resultaría complicada, en mi planeta lo ataríamos a la parte anterior de nuestro torso rogando a la marea para que fuese favorable, llevarla a mi parte posterior seria lo complicado, me tocaría mover mis orejas de tal forma que no lo lastimase al caminar o moverme en general, y que a su vez su movimiento o su respuesta no taparan mis branquias, las cuales se encuentran debajo de mis largas y delgadas orejas.

Las señales en el radar daban a una ubicación cercana, ya estábamos exhaustos, lejos de la nave, el sentido del tiempo se hubiera perdido, fue por uno de los aparatos de análisis de Darabin que concluimos que llevábamos mas de un ciclo-día. La misión y la idea de ser rescatados prontamente solo podrían ser catalogadas como fallidas.

A la lejanía se veía prominente sobre el nivel de agua el cuarto de escape, acelerando la marcha llegamos sin mayor complicación, el sistema de frio hace rato desactivado y su tapa abierta. La desesperación fue evidente, cerca se encontraba una gran cuenca de agua, algunos de sus pertenencias regadas entre el cuarto y la entrada al agua. Me recordó a los “Nederer” los humanos tienen una especie en su planeta con hábitos y forma parecidas, la llaman “pulhpo” o algo similar, exceptuando, que los que yo conozco son gigantescos, tanto como para que una de sus extremidades agarren una nave espacial y la destrocen con sus poderosas y dentadas ventosas.

Para empeorar el ambiente, la placa de la federación científica, de la junta general de Xeno-biología de la marina; reparar su pantalla rota no era necesario para deducir que “Vinci” se encontraba en aquella cabina y que probablemente ha corrido con una suerte esperemos no tan mala como la de Zaitsev.

Mientras los humanos hacían una ronda, emprendiendo su búsqueda, esperando un rayo de esperanza, me
estaba preparando para volver a entrar al agua, la idea no me disgustaba, mis zancas flaquearon, mis orejas dolieron como si las jalasen desde la base, mi cabeza ardió y mi pecho empezó a hacer contracciones espontaneas.

Cuando recobre mi sentido de ser, yacía tendido sobre la tenue capa de agua que cubría el arrecife coralino, a mi lado el inútil de Darabin, Hilly montando guardia (al parecer) mientras Nerch y el capitán Alviss descansaban, intente levantarme, pero mi falta de fuerza y la gravedad del planeta me llevaban precipitadamente, cayendo sobre la parte izquierda de mi cuerpo.

Pareciera una de esas imágenes holográficas o el calor de mi cabeza aumentando causando que viese algo que no está realmente ahí. Del agua emergió el cuerpo de Vinci, solo llevando una máscara para respirar bajo el agua, un cuarto frio portable en su extremidad derecha, una cobertura de alguna especie de lodo sobre algunas partes de su cuerpo y su cinturón con sus elementos de trabajo.

Cuando reaccione mis orejas dolían y me encontraba recostado con mi pecho sobre la base rocosa, Vinci pareció sorprenderse –De las pocas especies de las cuales he podido tomar muestra en este planeta, la infección que llego hasta tus branquias, al parecer por tus vías respiratorias, ha sido sin duda uno de los organismos más fascinantes que he analizado— en esta misión le fui de ayuda a alguien ¡Ja! Y eso casi me mata.

Al despertar la sensación de náuseas y el movimiento agreste que sacudía mi cuerpo eran insoportables, me encontraba a la espalda de Hilly, intente no mirar a mis camaradas, tal situación resultaba vergonzosa, yo debería estar de pie, trotando al ritmo de la compañía, pero el dolor en mi pecho y en mis orejas daba evidencia de lo débil que me encontraba en el momento.

Una de las cosas que tengo en común con Nerch es: los dos poseemos un gran sentido de la orientación, de pronto porque él es mecánico y está acostumbrado a la navegación espacial, de mi parte bueno, mi planeta tiene grandes corrientes de agua y varios centros de gravedad incluyendo nuestras lunas, creo que nuestra especie es reconocida como buenos navegantes debido a esto.

La navegación espacial es mucho más fácil cuando no hay grandes astros y puedes guiarte fácilmente tomando algunas grandes estrellas como punto de referencia, creo que antes de partir nuestro mecánico planeo recorrer algunos de los puntos de impacto antes de tomar un regreso a la nave.

Debíamos revisar una cabina más la cual estaba en nuestro trayecto devuelta a la nave, el radar podía dar por cierto mis suposiciones, medio adormilado sentí como Vinci punzo mi piel en varias ocasiones, mi cabeza ya no dolía tanto, pero no me sentía bien del todo y aún tenía dificultades para respirar, uno de los chamanes de mi tribu ya me hubiese curado y estaría listo para tomar mi posición en mi grupo, pero una enfermedad “alienígena” puede ser mucho más difícil o contagiosa, realmente no se mucho de ello y prefiero dejarlo a nuestro experto.

Hilly me deposito en el piso, mientras el ánimo del grupo seguía empeorando, vi como dejaban la puerta del cuarto en el piso, sangre congelada era evidente en los vidrios de seguridad, Vinci revisaba el cuerpo de nuestro juez de campo, el cual aún se encontraba en el sueño helado, Nerch me comento luego que al parecer su vibro-cuchillo salo de su cuenca y termino en su pecho desgarrando todo su pecho. “Que malos flujos han dado con tu presa” suele decir mi gente cuando algo no sale bien, bueno, tendría más sentido si pudiera traducirlo de una forma no tan superficial, a los humanos a veces les hacen falta “agallas”, entienden.

“Lurec”, nuestro juez de campo, solía ser bastante precavido con lo que decía y hacia, tal destino pareciera insólito, pero su cuerpo aun helado y serio permanecía inmóvil en el cuarto helado. El jupiteriano decidió que sería mejor llegar a la nave, recoger algunas provisiones y luego volver, aún tenemos como objetivo hallar a nuestros camaradas y solo hacía falta uno, nuestro mecánico.

La cara inmóvil, amarillenta e inexpresiva del venusino al momento de nuestra llegada no dejo duda de que estuvo “mirando a su presa irse por la corriente”, su reporte al capitán fueron muchas expresiones, de esas que los que saben algo de las máquinas y las IA solamente sabrían descifrar, dejándome Hilly en uno de los cuartos del transporte.

Lo siguiente que supe, cuando entro a la habitación Vinci, en sus ropajes blancos y algunos de esos extraños aparatos que si se usasen como un arma daría como resultado algo más jocoso que honorable. Raspo, punzo, araño, mordió e inserto con varios de sus instrumentos mis largas orejas, resultando en situaciones realmente incomodas, sé que de alguna forma lo está disfrutando, esta clase de humanos parecen aquellos cazadores que cazan por cazar, matan por matar y cometen tiranía por placer. Vi como depósito algo verdoso oscuro en un frasco y todo tuvo sentido, pareciera parte de aquella planta que intento atacarme.

Desperté sintiéndome mejor, mi hinkirith al lado de mi sitio de reposo, una broma de mal gusto supongo, por parte de Darabin, supuse. En nuestra cultura tal muestra es señal de que has dado por muerto un compañero. Me levante, teniendo aun la mayor parte de mi uniforme puesto, revise mis zancas, mis remos, y mis orejas; la parte interior entre mis ventosas y mis branquias las cuales son de una tonalidad azul se encontraban rojizas y con cicatrices verdes respectivamente.

Me levante con ánimos, tome mi arma, aliste mi uniforme y me reporte al puente de mando. Al ingresar sentí la mirada fría y meticulosa del venusino, el cual se encontraba frente a uno de esos aparatos, aun no entiendo como algo con uso de razón puede hablar con una IA y posiblemente alguien me respondería (en especial el venusino) que tales maquinas si poseen el uso de la razón, pero sé que no es lo mismo.

Nuestra charla fue breve y monótona, solo me advirtió de que la compañía acababa de salir, sintiéndome renovado corrí por las planicies coralinas, recordando los posicionamientos en el radar e intentando guiarme de memoria por la posición de las estrellas, aunque este planeta no tiene un sol su clima suele ser caluroso sin ser sofocante, su cubierta verdosa seria de un color diferente en el ocaso o en lo que fuera una expresión nocturna.

No tarde mucho en ver el gran cuerpo de Hilly a la lejanía, para ser el más grande, de los humanos, uno esperaría un noble y enfocado guerrero; pero a este último le gusta jugar, pelearse con sus compañeros, bromear y en general ser un perezoso, tal vez más que Darabin. Esa idea pareció equivocada, pensé mientras disminuía el paso, y me unía al grupo; acaso, ¿no fue Hilly quien cargo mi hinkirith todo el camino? ¿Sabía que es importante para mí?

La compañía no se había detenido por mi llegada, se detuvo por la imagen de una de las habitaciones heladas con su frente roto, cubierto por sangre de una tonalidad azul, creo que pensaron que era la sangre congelada de nuestro mecánico “Ucder”, --tranquilizaos, todos—dije mientras me dirigía al aparato –esta es la mía—

Hilly me golpeo en mi remo derecho –si alguien ha de hacer una broma así de pesada y de mal gusto ese seré yo, ¿entendido? “pascuas”— ellos rieron, no me importa realmente si es una burla directa a mí ser, siempre que el ánimo del grupo se vea restaurado, los humanos suelen ser más laxos al respecto.

Ya habiéndome reunido con ellos Nerch pregunto sobre mi escape del cuarto helado, fue muy simple realmente, un disparo, una pequeña maniobra y estaba afuera. Eso me recordó la frase donde el jupiteriano me había otorgado sin mi consentimiento la responsabilidad del grupo en caso de que ellos no hubieran sobrevivido la llegada al planeta.

Nerch siguió insistiendo, me pregunto de si sabía cómo abrir las capsulas y otras preguntas técnicas que realmente no sabía cómo responder. Note angustia y algo más en sus preguntas, supe algo no andaba bien e intente responderle, pero mis repuestas no satisfacían su intensidad, no es que se hubiera aburrido de hacerlas, solo que el cuarto faltante yacía chamuscado frente a nosotros, nadie en sueño helado en el interior.

Los impactos de plasma, evidentes en la roca incluso debajo de la pequeña tela de agua, marcas de quemadura en la mayoría del artefacto, la inexistencia del equipo y el daño en varios mecanismos de identificación; daban irrevocablemente a la idea de que no estábamos solos en el planeta, Ajhal no solo es un ingeniero multi-físico, también es un excelente tirador y guerrero sin el uso necesario del armamento.

Nerch aun pensativo daba vueltas alrededor del cuarto, algo pasa por su mente, sabíamos que no estábamos solos, pero a diferencia de Lurec, nuestro juez de campo, ¿Por qué se llevaría con vida al mecánico? Si una raza con suficiente inteligencia para identificar un ingeniero, Marín tras del hecho, dejaba solo como opciones: un movimiento rebelde en el sector dos, la mafia de los asteroides del sector uno, o un grupo de desafortunados que también cayó en este inhóspito planeta y no optaron por la vía diplomática con nosotros.

Darabin intenta usar uno de sus aparatos y no lo logra, se supone que el venusino lo arreglo después de volver a la nave, alguna clase de detector de vida inteligente o algo por el estilo. Hilly y el capitán Alviss daban una pequeña ronda en busca de pistas. Vinci reviso mi infección de momento, Zaitsev sabría qué clase de arma era y donde conseguirla, sus principales fallas era llegar a los puestos de control con armas ilegales.

Las labores de reconocimiento dieron frutos al mostrar huellas estriadas no lejos de allí, esa clase de transporte había sido descontinuado siglos ya, según me informo Nerch, teníamos una pista y la seguimos, hasta que la pista termino en otro gran hundimiento, el agua oscura debería de parecer un lunar desde los cielos.

Sin necesidad de una orden empecé a alistarme a entrar en el agua, el jupiteriano pregunto mi estado al Xeno-biólogo antes de dar su aprobación para que yo ejecutara la misión, un mal pensamiento paso por mi mente antes de entrar al agua, “se valiente” me dije, “este es mi trabajo y la razón por la cual estoy en esta misión”.

Salte al agua y una picazón llego directamente a mis orejas, creo que debe de ser porque lo que sea estaba atacando mis músculos expuestos, las imágenes eran borrosas, la turbia y densa agua hacia difícil también el movimiento y la respiración, me acerque a la pared del arrecife evaluando las diferentes posibilidades antes de continuar.

Acá la luces de colores no se notaban de esa forma hermosa y brillante, en vez de eso solo se notaba el pequeño titilar de una sola masa rojiza, me propuse usar todas mis fuerzas para poder llegar hacia ella. Al llegar el fuerte sonido y el retumbar metálico no engañaron a mis oídos, aquella cosa era una máquina, incrustada en la pared del arrecife, subí e informe de mi hallazgo. Equiparon a Nerch para que pudiese acompañarme a revisar tal cosa, tendría que darme indicaciones con señas ya que él no podría hablar una vez estuviéramos bajo el agua y el mecanismo que de alguna forma le daría la oportunidad de poder comunicarse conmigo se encontraba inútil y obsoleto en posesión de nuestro diplomático. Aun así nos sumergimos.

Durante la inmersión tuve que jalar varias veces para guiar a Nerch hasta la compuerta, al llegar saco un aparato que empezó a calentar el agua circundante, el sonido producido por este era insoportable, a manera de chirrido mientras cortaba parte del coral, revelando una pequeña compuerta oxidada, la examinamos sin encontrar algún símbolo o pista que diera con la identidad de aquellos que ya estaban en el planeta.

El vibro-cuchillo y el aparato de Nerch hicieron crujir el metal, Nerch me señalo como si debiera yo de entrar primero, no vi tal problema, al tener el suficiente espacio se notó parte de la presión de la nave chupando el agua y me deje seguir por el flujo. Era evidente que se trataba de un mecanismo de alguna clase de estructura para deshacerse de residuos o el exceso de agua, llegando a otra compuerta la cual no opuso resistencia al experimentado piloto.

Esperaba un olor a descomposición o a metal oxidado, pero el olor a un cuarto oxigenado guardado es inconfundible. El cuarto estaba oxigenado y carente de agua, pero aunque sus sistemas pareciesen en funcionamiento se nota como hace ciclos no se ha usado. Buscamos algún mecanismo, la forma de la estructura era bastante humana.

Solo fue jalar una palanca antes que el estruendoso sonar de la puerta hiciera eco en el cuarto, abriéndose el olor a algas y plantas marinas ingreso a la habitación haciendo un punzante choque, agarre mi arma y salimos al pasillo, los cuartos etiquetas y los espacios abiertos iluminados confirmaban la huella de la humanidad, como si me recordara a manera de ironía que no soy humano y la nave se burlase de eso.

A partir de ahí fue más sencillo intentar de encontrar una salida, algunos de los transportes espaciales tienen varias salidas por cuestiones de seguridad, al intentar salir, oxido y coral habían sellado igualmente nuestro paso, pero el sonido de los aparatos era inaudible en un entorno carente de agua.

El asombro del equipo al ver como salíamos de la gruesa capa rocosa, cerca, donde se encontraban haciendo guardia era de esperarse. Tendríamos que separarnos dentro de la nave y para cubrir más terrero fue en dos grupos, uno dirigido por el capitán: Hilly, Vinci, y otro por el presente junto a Nerch, y Darabin.

Algunos de los espacios eran cuartos de las antiguas naves de exploración me explico Nerch, pareciera que debido a la antigüedad y lejanía nadie hubiere llegado a por ellos en rescate, puede que hubiesen sobrevivientes, y si esta nave se encontrase en buen estado podría significar una oportunidad de volver a emitir el reportes a la base de los marines en la órbita de Júpiter. Estábamos terminando de hacer el reconocimiento al lugar cuando los estruendos de los proyectiles de plata hicieron estruendo en el corredor.

Salimos raudos corriendo por el piso metálico mientras nuestros pasos hacían eco junto a los golpes secos que se notaban en la lejanía, la voz de Hilly estruendosa era inentendible, quizá hizo el sonido para que lo pudiésemos seguir.

Al entrar Hilly se hallaba del otro lado de la habitación son su rifle de plasma disparando, el capitán Alviss se sostenía con una mano un costado de su enorme pecho con una de sus manos mientras fluía sangre debajo de ellas, ¿Dónde está nuestro Xeno-biologo?, y el capitán en medio de su predicamento grito: “¡Sáquenlo de ahí en este momento!” siguiendo su voz de mando nos dimos cuenta de una especie de cuarto de escape, en el cual podíamos ver a Vinci encerrado, golpeando el vidrio de seguridad, no era difícil imaginar que estaba gritando del otro lado.

Lo peor de todo es que el aviso de seguridad de la expulsión de la cabina estaba encendido, Nerch intento detener el mecanismo mientas yo intente romper la puerta con mi arma, era inútil, esta clase de espacios fueron diseñados para inclusive soportar una explosión, y fue en fracciones de ciclos como vimos la compuerta interior del cuarto de expulsión abrirse, dejando entrar con toda su fuerza el agua, vimos como Vinci fue arrastrado por la fuerza hacia afuera de la nave. Con sus remos intento aferrarse a una de las paredes metálicas, lográndolo por un instante.

Vi en sus ojos la desesperación y el ánimo de seguir, con la esperanza de que Nerch pudiese abrir la puerta, la onda de expulsión saco parte del agua de aquella habitación mientras veíamos como Vinci salía despedido, hacia la gran y oscura masa de agua, note las manos de Nerch llenas de sangre mientras caía de rodillas frente al dispositivo de control, rompiendo en menos de un instante en llanto.

Ira lleno mi sangre, los responsables habrían de pagar por sus muertes, agarre mi arma sin dudarlo y salte al pasillo, sintiendo la mirada de advertencia de Hilly, no me importo, debía de estar preparado para la batalla, pero mis defensas y mi confusión aumento cuando vi como este gran arbusto de un cuerpo de hechura de alga flotaba en el pasillo mientras los proyectiles del pistolero solamente evitaban que avanzase.

Los proyectiles rebotaban en el como si un fuerte campo de fuerza las repeliera con facilidad, agarre más fuerte mi arma y pretendí cargar hacia esta lechuga oscura flotante. Y fueron más rápidos mis reflejos que mi sorpresa, esta cosa, de la nada hizo aparecer un gran cono de material ardiente como los mismos soles, alcance a esquivar entrando a la habitación mientras el calor hizo que mis zancas doliesen como nunca antes.

¡Cierrah la puherta! Dije, a lo que Hilly solamente respondió “¡atascada!”, Darabin debió haber sacado de su trance a Nerch, ya que los dos se encontraban arrastrando la gran masa del jupiteriano fuera del lugar, ¡Que hacer ahora!, respondí, ¡retirada! Respondió, dio un paso hacia atrás dando la alerta y al salir del perímetro de la puerta esta se cerró.

No había dicho que se encontraba atascada, eso fue inusual, corrí hacia el capitán mientras el pistolero hacia una maniobra de cubrimiento mientras caminaba hacia atrás, necesitábamos encontrar la cabina de mando y pronto. Al intentar alcanzarlos solo pude seguir el rastro del olor a sangre, la de los jupiterianos suele tener un olor más denso, creo que se debe a su forma, baje unas escaleras y corrí por un gran corredor metálico, los sonidos de Hilly seguían detrás mío, y a la lejanía lo que pareciera ser un punto de mando.

Recostado contra una de las paredes el capitán, sangrante y débil, recitaba de memoria algunos códigos de seguridad mientras el piloto intentaba darnos acceso a la cabina de mando, Hilly terminaba de bajar las escaleras cuando las luces rojas brillantes y parpadeantes se encendieron en el largo pasillo, vi como varias compuertas se abrían a los costados y una placa metálica separo el pasillo dejando del otro lado al pistolero.

La gran placa metálica debajo de nosotros cedió, de alguna forma Nerch se las arregló para quedar agarrado al sistema de entrada a la cabina de mando mientras el capitán, Darabin y yo caíamos. El jupiteriano al caer sonó como una gran roca, y una de las zancas del diplomático hizo un fuerte sonido de “crack” al caer.

Me dirigí al jupiteriano, notando varias cosas: apenas y estaba respirando, su hemorragia no se había detenido, el frio de su cuerpo en aumento y su pistola no se encontraba en su cinturón. Lo arrastraron, de pronto se salió, pero los protocolos de altos mandos le exigían cargar una correa aseguradora al respecto. Sonó un disparo más y Darabin cayó al suelo arrodillado agarrándose su remo izquierdo.

Quien haya disparado no es un buen pistolero o fallo a manera de prevención, agarre mi tridente y levante la mirada, la cara inmóvil e inexpresiva del venusino salió de la umbra, --debía asegurarme de algunas cosas— sus labios inexpresivos no daban pista alguna, me levante e intente embestirlo, él intento mantenerme siempre a rango de disparo.

En uno de sus disparos dio en mi zanca izquierda, intente rodar sobre mi cuerpo, pero una de sus zancas se puso sobre mi pecho y presiono mientras su arma (una “Caprit” la llamamos así ya que al parecer es la única capaz de penetrar materiales demasiado densos hacia ese sonido) apunto hacia mi pecho, donde mis órganos vitales yacen, su cara amarillenta y sus ojos inexpresivos fueron una imagen perturbadora mientras el “Paff” de la pistola sumergió en sangre mi pecho.

--Tomado de las declaraciones del cadete Ahrjarh—
--Juicio de la Suprema Corte de Centinelas Espaciales—
-- Caso: R/YHGBKLLPKN—
--Investigación del planeta denominado VAND-098—
--Investigación del reporte de misión del mencionado en el inciso anterior—
--Investigación y resultado de las muestras tomadas en el planeta antes denominado—

ANEXO:
--Número de personal asignado a la misión: 10—
--Numero de sobrevivientes 7—
--Tiempo estimado de la misión incluyendo transporte: 120 ciclo-días—

--Inspirado en GALAXY SENTINELS. Escrito por: IJAAIVA--

jueves, 5 de septiembre de 2013

A cronique du sentinel

Este es un cuento que esta publicando mi amigo Ijaaiva en facebook y que transcribo aquí. Por supuesto es dentro del universo de Galaxy Sentinels.

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A CRONIQUE OF A SENTINEL: PARTE 1

Los humanos tienen un raro sentido de la palabra “alienígena”, se han esparcido por toda la galaxia como una enfermedad, más cruel y sangrienta que la infección “ayuji” que casi acaba con mi especie hace muchos ciclos; ante tal catástrofe llegaron como las buenas mareas aquellos arboles gigantes y dieron un nuevo respiro a mi raza (lo cual es irónicamente gracioso ya que la infección afectaba nuestras branquias).

Me acababa de despertar, salte de mí estanque, corrí a la ducha, procure quitarme ese horroroso aroma a cloro que me acompaña cada mañana (no sé por qué los humanos usan tal sustancia para mantener limpia su agua), me coloque mi uniforme y antes de salir revise mi forma ante un espejo.

Mis largas, fuertes pero no musculosas zancas, mi esbelto y resistente torso, y mis remos del mismo calibre; empacadas en el uniforme de los centinelas, adaptado para permitir la flexibilidad y forma de mi cuerpo.

Salí de mi habitación quedándome inmóvil frente a mi puerta, ignorando los demás cadetes mientras el jupiteriano, nuestro capitán, pasaba revista de la compañía; pese a su tosca actitud suele ser amable conmigo, creo que es porque soy el único del grupo que puede mirarlo a sus pupilas sin tener que mirar hacia abajo.

--cadete Ahrjarh— (ese soy yo) dice en su gruesa y retumbante voz el jupiteriano, una vez pasada la revista, --repórtese al comando, ¡compañía, Ar!--. Devolviéndome a mis aposentos, abrí el baúl done se encuentra mi “hinkirith” un arma tribal de mi planeta natal, la cual me han dejado traer hasta los cuarteles de los centinelas. Para ellos no es más que un “tridente” o al menos así ellos lo han denominado. Para mí, mi raza, mi tribu, mi especie, es el significado de adultez, de madurez, de un honorable guerrero.

Es extraño también que los humanos usen el oxígeno en su aire, por lo que entiendo ellos lo inhalan en pequeñas cantidades, aun así, me es difícil respirar en esta atmosfera artificial, al llegar a la cabina de mando he tenido que detenerme un segundo para guardar la compostura dejar de jadear, levantar la mirada, y entrar.

En la imagen flotante de aquel cuarto se encontraba el oficial de mando de nuestra unidad, un terrícola, me informa de una misión de exploración a un planeta en el sector 7 a los límites del sector 8, dando detalles de su atmosfera, su superficie, mayormente cubierta de agua, aceptando las ordenes me he retirado del cuarto y he ido con el capitán Alviss, el jupiteriano, quien se encuentra dando las instrucciones a la compañía, al entrar me señala como su segundo al mando, la mayoría de ellos terrícolas, exceptuando por el venusino, nos hemos embarcado en un transporte espacial.

El venusino ha terminado de revisar los parámetros de la IA de la nave, yo aun no entiendo de esas cosas, pero ella se hace llamar “CARTAGGLETTA”, tampoco entiendo el sentido de los humanos de ponerle nombres femeninos a los vehículos que van a abordar y los va a acompañar en sus viajes, momento, esperen, creo que lo he entendido.


Fue una pequeña mirada al espacio desde el cuarto del sueño helado, por lo menos no despertare oliendo a cloro, pero sentiré mi cuerpo dormido por un rato. El capitán y “Nerch” nuestro piloto han revisado la ruta del viaje, yo dormiré mientras ellos se encuentran en su estado de muchos ciclos sin dormir y aun así no poder hacerlo.

Abrí mi compartimiento revisando que el resto de la compañía estuviera en sus compartimientos, el venusino es el único que no se encuentra, ni en la cabina de mando ni en el cuarto designado, “será mejor su desempeño si tiene descanso durante su viaje”, pensé, entre a mi cabina y me puse en una posición cómoda antes de que el calosfrió y esa sensación de picazón alcanzaran mis largas orejas.

“…un gusto haber compartido un viaje con ustedes” dice a lo lejos la IA mientras espabilo de mi sueño, las señales de alerta de la nave y el letrero de “eyección”; presione el mecanismo de salida del cuarto y este no respondía, agarre mi arma de plasma y dispare a la puerta, el vidrio cedió y logre salir de el con unas cuantas cortaduras en mis remos, el cuarto empezó a ceder mientras el mecanismo de seguridad empezó a mandar uno por uno los pequeños cuartos fuera de la nave, incluyendo el mí.

Recogí mis cosas del cuarto de seguridad mientras las luces amarillas y rojas parpadeaban en el cuarto y al abrir la puerta en los pasillos, me dirigí al cuarto de mando, donde el capitán, el piloto y el venusino intentaban tomar control de la nave mientras la IA decía: “error, apagando los escudos, apagando los motores anti-gravitatorios, riesgo de impacto inminente, va a ser un placer ser destruida con ustedes”, --haga lo que haga empiece a solucionar la situación—la voz retumbante gritaba al venusino, este último en estado de conmoción, intentaba hacer algo.

--pensé que estaría en criogenia, cadete—el jupiteriano miro a la puerta en la que me encontraba
--penseh quhe pohdriah sehr de utilidad aki capitán— me dirigí hacia el mientras hacia la reverencia frente a alguien de rango superior.
--¿Qué hará el resto de la compañía en el planeta sin un líder?—se agarra su enorme y gruesa cabeza en sus igualmente enormes manos—pensé que enviándolo con ellos la misión no sería un fracaso—

Eso explicaría la orden de salida de la nave, ahora cuatro de nosotros nos encontramos en una situación difícil mientras nuestro transporte va a estrellarse con el planeta, mientras nuestros otros seis integrantes se dirigen durmientes en sus capsulas seguras hacia el planeta marino. Mientras la fuerza del planeta nos atraía lentamente hacia él lo único que pudimos hacer fue ayudar al piloto desde el cuarto de maquinaria para tener nivel de entrada al entorno del planeta tal que al estrellarnos, uno de nosotros quedara con vida, o eso esperábamos.

La IA no paraba de reír mientras la ligereza de la nave empezó a aumentar, creo que hubiera sido de más utilidad sacar del sueño a “Ajhal” nuestro mecánico, tal vez una mala decisión de parte del jupiteriano, pensé al principio pero si la nave aun así fuese a estrellarse, entre los sobrevivientes debería de haber quedado el para poder reparar la nave o comunicarse para pedir refuerzos, no parece una mala decisión al largo plazo. La nave empezó a estremecerse mientas el calor en el interior empezó a ir en aumento.

Recuerdo el estremecimiento, el vacío en mi pecho, y como la estructura empezó a girar. El golpe contra el piso de la cabina y el fuerte sonido del agua corriendo por la parte inferior de nuestro transporte termino en el pequeño silbido de las olas. Mi mirada paso rápidamente por la habitación, el jupiteriano dándole alguna extraña muestra eufórica a Nerch. Aun no entiendo esa clase de cosas.

Me asome por el gran vidrio reforzado, grandes arrecifes constituyen la parte rocosa del planeta y esta a su vez se encuentra cubierta ligeramente por una capa de agua, algún sol cercado da una tonalidad verdosa a la superficie. El aroma entrante me recuerda mi planeta, retire mi casco, saque mis orejas del traje, y deje que respiraran.

Organizamos un pequeño grupo de expedición, intentaríamos recoger muestras y reparar la nave, pero sin nuestro Xeno-biólogo y nuestro mecánico sería difícil, así que encontrarlos seria nuestra prioridad, mientras el venusino que quedaría en la cabina de mando, no entendí bien las instrucciones que le dio el capitán, salimos de la nave: el capitán, Nerch y yo.

Con nuestros equipos de exploración y armas empezamos la búsqueda, caminar en esta superficie no me fue difícil, pese a partes del arrecife que se hundían a nuestro paso y otras partes que daban directamente a caídas vertiginosas de aquel mar verde oscuro, tornando a negro; el arrecife sólido y rocoso no represento dificultad en el movimiento.

Nos cansó de alguna forma no tener referencia respecto a los ciclos, un planeta sin lunas, sin sol o sin estrellas identificables a la vista. Nuestro entrenamiento dio frutos, en un arrecife de aquellos esponjosos, incrustado una de las pequeñas habitaciones, su placa “Hilly”, “hemos encontrado al pistolero”, dijo el piloto mientras el capitán revisaba como des-helarlo.

Ellos revisaron y abrieron el compartimiento, Hilly solamente bostezo, abrió, flexiono sus brazos y sus piernas y pregunto que si habíamos llegado, agarro su cabeza, salió de aquel cuarto y pregunto dónde estaba la nave --recoja su armamento del compartimiento de salvación y únase a la compañía—dijo en su retumbante voz el capitán.

Hilly tomo su fusil de plasma y su cuchillo, continuamos la caminata, no pasaron muchos ciclos antes de empezar a quedar cansados, los humanos empezaron a disminuir el paso, creo que ellos no están acostumbrados a esta clase de ambiente, seguimos el paso siguiendo el radar.

Habiendo revisado los lugares por los que pasábamos, note partes del arrecife que parecieran destruidas, no el efecto que tendrían las olas del agua en las partes rocosas, tal vez no tener la influencia de entes astrales han dejado a este planeta estático en medio del sector siete.

Las señales daban a cierto lugar, intentamos rodear el cuerpo de agua por el arrecife, terminando alejándonos más de lo planeado, ya cansados el capitán decidió que habríamos de acampar en aquella terminal del arrecife y descansaríamos, me miro de una forma que aún no logro determinar bien en los humanos, y movió sus labios a manera de mueca.

Era hora de entrar al agua, nada me causaba más emoción, llegó la oportunidad a manera de orden por parte del capitán, no me causo bochorno retirar mi uniforme, dejando mi esbelta figura azul al reflejo del agua. Prepare mis aletas de mis zancas, de mis remos y de mis largas orejas para entrar en aquel oscuro mar. Hubiese sentido algo de eso si hubiese alguna hembra de mi especie, incluso algún representante de mi especie, incluso el Xeno-biólogo, “espero no sea su cuarto” pensé, el me observaría como un objeto de estudio o algo más, en ese sentido creo que nuestras especies son parecidas.

Tome mi arma tribal y entre al agua, intentando identificar en qué clase de fluido habría de desplazarme, espere un agua turbia y algo de corriente o movimiento, pero nada más fuerte que el pequeño oleaje de la superficie. El capitán me entrego un comunicador, a sabiendas de que el agua en algún puto haría corto, dándome indicaciones de hasta donde habría de dirigirme antes de sumergirme en aquel inmenso verde.

Al llegar a cierto punto dio la orden de bucear, para los humanos puede resultar en una acción diferente, para nuestra raza, no es algo difícil, es nuestro entorno, me sumergí esperando un entorno más oscuro, tal vez me fascine por aquellos vividos colores brillantes del coral bajo el agua, como si los rayos de algún sol o estrella candente lejana pasara por aquella superficie y sus rayos quedaran impresos y cambiantes con el oleaje.

Respirar en este entorno no es difícil, pero a medida que me sumergía las luces brillantes empezaron a desvanecerse, mis ojos se adaptaron fácilmente, estamos acostumbrados a la noche en nuestro pequeño planeta acuático, divise no muy lejos una de nuestros cuartos de escape, empecé a dirigirme hacia él, notando un pequeño movimiento en una parte más profunda. Al llegar a ella, el cuarto se encontraba abierto, posiblemente ya despertó y salió a la superficie. Si esta aun congelado o adormilado seguramente no sobrevivió, revise la placa “Zaitsev” alcanzaba a leerse, el experto en armamento pesado. Un mal presentimiento llego a mi más rápido que el cálculo de emerger o el plan de hacer una ronda para encontrarlo.

Una especie de grupo de algas a manera de tentáculo salió de la oscuridad e intento agarrarme de mi zanco izquierdo, lo esquive a tiempo, lo suficientemente lento para que agarrara mi zanco y remo derecho, empezando a jalar hacia el fondo, libere mi remo con un rápido movimiento de mi hinkirith, una pequeña flexión de mi cuerpo me permitiría llegar hasta mis zancas y cortar el alga.

En aquel gran cuerpo oscuro de lecho marino, flotaba el uniforme de un cadete, no tengo que ser un biólogo para identificar el cuerpo de un humano cuya carne ha sido arrancada, sus huesos carcomidos y su uniforme rasgado. Había escuchado a los humanos decir cosas respecto a plantas que comen carne, del porte de una nave, pero en este momento esa idea no resulta tan ridícula.

Corte los tentáculos que se acercaban a mí, extendiendo mi tridente, intentando agarrar su cinturón de campaña, quedo incrustado en uno de los dientes y empecé a emerger, los tentáculos llegaron a su cuerpo, jalando, empezaron a destrozarlo y por un momento casi pierdo su cinturón, acelere y llegue a la superficie. Mire al capitán mientras sacaba el cinturón del agua, mire al coral mientras se lo entregaba—“Zaitsev”—dije mientras agua corría por las pupilas del jupiteriano.

jueves, 27 de junio de 2013

De las viejas épocas del rol



Como dice un excelente canal Bogotano: Hagamos memoria.
Este ejercicio lo hago al haber leído este buen artículo


A principios de los noventas existieron realmente dos corrientes por estos lares jugando los mismos juegos. Esto después de haber pasado la época de los pioneros del D&D de la caja roja en el legendario club Trolhatan (del cual hablaré en su momento):
Los "oficiales" de la Librería Francesa que tenían en el lugar toda una organización de directores. Esa rigidez y selección minuciosa de aquellos que dirigían allá los obligaba a seguir las reglas de los libros al pie de la letra. (a parte que tenían que usar el libro original. Algo completamente comprensible pues, era y es tienda. No podían llenarse de fotocopias.)

Por otra parte estábamos los que hicimos del famoso "sandbox" algo usual, usábamos las reglas de AD&D como mejor nos parecía y no le teníamos nombres claros. Rotábamos la dirección y pasábamos fines de semana enteros con pocas horas de sueño, mucha comida y mucha diversión.


Hey... Este no era mi set de dados. No exageren.

Salían instantes muy brillantes en las historias gracias a la interpretación. Con solo 5 magias de primer nivel como "cantrip" o "luz" el mago y el ladrón sacaron al clérigo y al alcalde del pueblo de un secuestro hobgoblin. no me extenderé en detalles pero ustedes como jugadores veteranos se imaginaran lo delicioso que resulta contar esas historias. Por supuesto les premie con muy buenos XP por su gran interpretación.
Ese es otro detalle. Usábamos palos o escobas y a la hora del combate, antes de los dados ilustrábamos entre master y jugador como eran las fintas y los cortes al detalle. Si no se resolvía así no importaba, pero lo hacía descriptivo y chévere (como decimos por acá: guay) Eso lo hacía más interpretativo y nos evitábamos las miles de tablas, como supondrán, nunca usamos el "Combat & tactics" o el "Skills & Powers" y las miniaturas las usábamos meramente para representar una situación demasiado especifica. Los mapas los iba dibujando alguien para mantener el factor sorpresa y que exploraran a medida que avanzaban.

Por supuesto nos topamos con contemporáneos que les chocaba algo tan "improvisado". Ellos fueron felices con los estrictos horarios y tablas de la Librería Francesa y eso también fue bueno. Fueron felices.

Cuando los PJ de mis jugadores se volvieron muy poderosos, naufragaron y perdieron la memoria. No hubo lamentos ni reclamos, al contrario aceptaron el reto y fue un gran respiro.
Alternábamos con juegos como Deadlands, Shadowrun o SW D6. Haciendo lo mismo. Libertad interpretativa y muy cierto: Sentido común cuando las reglas no cubrían la situación. Incluso hubo una que otra regla de la casa.Por eso, con estos juegos "Indie" no me siento muy sorprendido... Me siento contento eso si, de que ese tipo de enfoque guste y se extienda, pero no me hizo abrir la boca. 
Lo lamentable de ser de esa vieja escuela alterna es que nunca accedimos al juego organizado. Años después obtuve la tarjeta de rpga y luego la de DCI pero de puro adorno.

Luego organizamos los torneos de rol en los últimos años. Una especie de jornada pero que premiaba sobre todo la capacidad de interpretación y de dirección. Muchos vieja escuela del "teatro de improvisación" asistieron a los torneos, se pasó bueno y uno que otro amante de las reglas se levantó la bata y se desordeno con nosotros.
La librería Francesa aún continua , pero con una incipiente asistencia, lejos de aquellas épocas de clubes dentro de la librería misma. Los rebeldes todavía somos marginales a pesar de la integración con la librería a través de los torneos. Los torneos andan suspendidos por mi culpa... Porque estoy escribiendo Galaxy Sentinels, terminando mis estudios y un poco cansado de ser el único que le de encendido al motor siempre con esto de los eventos. 


Pero la historia no termina y no termina porque los de esa otra vieja escuela sabemos lo poderoso que resulta este hobby. Sea ceñido o no a las reglas.
A mi me cambio la vida y me dedico ahora a cosas muy relacionadas porque pienso que mis mejores años y mis mejores momentos fueron en una mesa imaginando mundos y lanzando dados. Y parece que todavía vienen más.

miércoles, 24 de abril de 2013

Transhumanismo en el universo Galaxy Sentinels

Hola Exploradores:

Siempre es un pensamiento recurrente como será la sociedad humana dentro de mil años. Y sobre todo para términos dramáticos, e indirectamente prácticos: ¿cual es la escala de valores de los individuos de aquella época?. Bueno,  lo cierto es que yo por lo menos hice un ejercicio en tres fases:

-Concepto actual de trans humanismo.
-La pseudo religión de la ciencia y la religión de la pseudo ciencia.
-Humano, trans humano y no humano en el juego.


Ampliemos:

Concepto actual de trans humanismo.

¿Algo así?
Actualmente existe una comunidad de intelectuales (no los llamare científicos) que además de depositar su esperanza en la tecnología quieren alcanzar la inmortalidad a través del abandono de cuerpo físico al pasar a uno cibernético, de mejorar el existente con biotecnología avanzada, otros más osados hablan de pasar al mundo virtual, a la red  al mejor estilo de autores como William Gibson (el cual escribió un episodio para X files muy interesante al respecto llamado "Killswitch". No. 11 de la 5 temporada para el que le interese). La verdad hay más de uno que comparte este concepto pues eso de trans humanismo se refiere a evolucionar más allá del cuerpo que tenemos a uno que nos permita ser inmortales y trascender realmente (¿?) Esto se limita a la ciencia ficción puesto que por ahora no se conocen máquinas más perfectas que el cuerpo y el cerebro humano. Los intentos por prolongar la vida no son aún fructíferos (aunque viendo a la señora Isabel II lo dudo a veces) así que solo hacen parte de un proceso laaaargo de evolución histórica y social donde la expectativa de vida dejo de ser de 30 años como en el imperio romano a una de 65 a 70 años en promedio mundial (África y Latinoamerica bajan mucho el promedio por cuenta de la pobreza, la guerra y la corrupción). 
Así que a menos que tanta basura mediática y farandulera disminuya, tendremos un trecho muy largo todavía (sin ponernos apocalipticos) para que logremos el objetivo trans humanista pero... ¿Que tan valido es el concepto trans humanista por seductor que parezca a los ciberpunks y amantes de la cibernetica?

La pseudo religión de la ciencia y la religión de la pseudo ciencia.

Uno de los temas más delicados que toco en el libro y en general en el universo loco personal de
¿O lo prefieren así?
Galaxy Sentinels es el de la ciencia, la religión y la pseudo ciencia y esta vez solo me referiré a lo que tiene que ver con esto del trans humanismo.
La ciencia en estos últimos años busca todo, menos el conocimiento por el conocimiento o por el beneficio de la humanidad. Los egos, las políticas, el afán monetario o por publicar para tener un record importante hace que el hombre de ciencia se desvíe de lo que le enseñaron en la universidad en la materia de epistemología (rama que me esta fascinando bastante) y los pone en la misma situación que los médicos frente al juramento de Hipócrates vs los sistemas modernos de seguridad social y salud. Esto no lo digo solo yo, unicamente estoy muy de acuerdo con lo que muy humildemente plantea Manuel Lozano Leyva en su libro "El fin de la ciencia"
Es interesante como el método científico, lo racional y lo positivista se convierten en algo dogmático, inalterable y sagrado en una disciplina como la ciencia donde se supone que el dinamismo y el estudio de nuevas teorías es lo que la hace vivir... Pero si hablas de extraterrestres, acupuntura o el chupacabras, prepárate a recibir una mirada de lástima combinada con desprecio, menos mal que existen científicos de verdad, hombres de ciencia que no se dogmatizan ni se vuelven miembros de un cónclave de sotana blanca como éste señor 
Del otro lado tenemos a la gente crédula que no cuestiona absolutamente nada o que se deja convencer de teorías o pruebas pegadas con saliva dándole tintes de ciencia a algo que no lo tiene y el prolongar la vida o la conciencia a través de artilugios aún fantasiosos como la criogenia, la biocibernética o la bioquímica aplicada al control absoluto de las funciones corporales es algo que la ciencia seria admite estar muy pero muy lejos, pero muchos dan como progresos a la vuelta de la esquina. Aquellos que dan por cierto algo como el trans humanismo y no lo ponen en su puesto de ciencia ficción (donde por lo pronto debe estar) y para la indignación de mucho crédulo lo considero como una pseudo ciencia en todo el sentido de la palabra.

Humano, trans humano y no humano en el juego.

Si... La "humanidad" del futuro es esta.

Me parece sumamente fascinante lo que plante a a ese nivel el juego de Eclipse Phase muy bien reseñado por los amigos del Fanzine Rolero y precisamente viendo como es lo del trans humanismo actualmente y lo abrumador que resulta en el juego de Eclipse Phase debo optar por ser fiel a las premisas y al tono de lo que yo busco en Galaxy Sentinels.

Según lo que sucede en la humanidad de esta historia el ser humano vivió una especie de castigo/reconciliación con su planeta. Esta utopía post apocalíptica que planteo hace que el ser humano se acepte como es y este listo para asumir el reto de ser el centinela de la galaxia pues eso no va ser fácil y es el chiste del juego realmente. Mientras los amigos de E.P. plantean una historia de horror espacial post humano donde el pasado común no existe y el ser humano como ser humano desaparece rápidamente solo quedando un montón de conciencias saltando como locas de cuerpo en cuerpo huyendo de la muerte. Eso es horror y bien manejado dejaría a don Cthulhu como uno más del montón (con todo el respeto a don H.P. Lovecraft pero creo que los diseñadores de esto le agarraron la caña y lo deben leer bastante).
Por favor MATENME. Cierto, tengo una copia mía. Rayos.

En G.S. por el contrario el ser humano tiene su cuarto de hora y esta dispuesto a aprovecharlo, el ser antropomorfo de piel rosada o marrón con brazos y pies de cinco dedos manda la parada pero tiene que enfrentarse a los peligros de la galaxia entera y a parte de eso imponer un orden que aún el mismo no ha terminado de perfeccionar. Al mismo tiempo descubre su verdadera historia que se remonta a cien milenios o hasta más y que no son la única raza inteligente que ha engendrado la Tierra entre otras cosas que no la ponen ni al principio ni al final sino en la mitad de un inmenso marco en el que hay miles de razas galácticas de muchas estructuras químicas y formas inimaginables. Otro estilo más de exploración y aventura si se quiere.

Para que tanto enredo. Oh, el cuerpo y el apareamiento humano.
El ser humano es orgulloso de su humanidad, el extraterrestre es la razón por la que somos humanos pues nos hace únicos pero a pesar de ello podemos tener la apariencia que se nos venga en gana en colores, estatura, etc. Pero si te conviertes en un insecto de tres metros eres eso, un insecto de tres metros y ya no eres más humano, punto (además que es más sencillo en términos de juego) y funciona para inteligencias artificiales y robots.

En otro artículo hablare sobre lo extraterrestre.

Nos leemos pronto.